martes, 22 de diciembre de 2015
lunes, 21 de diciembre de 2015
salgo a fumar, que es lo único que no hemos superado juntos.
Tres cigüeñas danzan majestuosas bajo un violeta pálido
que no se rinde, que no deja que yo me rinda. Tenía planeado
un viaje a Cuenca pero todavía sustituyo todos mis planes. Teníamos
toda la confianza delante nuestra y veinte y seis años estúpidamente
cansados han impedido poner todos estos paisajes en tu camino.
haciendo
alarde
del insoportable recuerdo en mis pupilas
de haberles visto, luego del miedo que les impusieron
jugar a la libertad, y en cuyo significado no hallaron
lo que esta requería, he reunido fuerza necesaria
para concretar fecha. Al
final resulta que me iré a falta
de quien me entienda. Romperé la vena o seré yo mismo
el espejo que rompe la carne. Si al menos
sólo ella todavía puede entender que el niño bueno
jamás toleraría una infidelidad, me iré conforme.
martes, 15 de diciembre de 2015
qué fácil quisiera
que fuera entender a alguien como yo,
maraña de difícil solución
para quien todas las cuerdas son cortas,
cuya única pretensión fue buscar un poema
para el hombre que se enamoró
de una mujer que no le ama
y la luce por fuera.
Y qué fácil quisiera que fuera abrigar mis huesos fríos,
acudir a mi falta de abrigo cuando
en la profundidad del pensamiento adoptan
mis labios la ambiciosa actitud
de llamarla mía.
jueves, 3 de diciembre de 2015
esta ansiedad, este ahogo que me escribe
anulo todavía porque si cabe la posibilidad de
que vuelvas bien merecerá que me encuentres
vacío. Este sofoco, esta congoja crónica que es
vacío. Este sofoco, esta congoja crónica que es
pozo seco y mentira, donde todo pasado es
recordado por su lugar a dudas, por este elevar
a alguien al más alto grado de benevolencia.
Alguien que te ha dejado solo, digo, que coge
tu mano y te aplica el áspero borde seco del
acantilado y el arrepentimiento.
recordado por su lugar a dudas, por este elevar
a alguien al más alto grado de benevolencia.
Alguien que te ha dejado solo, digo, que coge
tu mano y te aplica el áspero borde seco del
acantilado y el arrepentimiento.
lunes, 30 de noviembre de 2015
se me insinúa en forma de recuerdo
toda la belleza contenida en unos leotardos oscuros
y la ignominia cobra mis deudas en la vil mirada
del joven que te acompañaba una noche de teatro
-por no estar loco no sabe hacerte disfrutar el
magnífico placer del flujo influyente en la alegría cuando
se apagan todas las luces- y no sólo no le arrebato
tu dolorosa saliva sino que finjo estar dormido.
domingo, 29 de noviembre de 2015
despiertas, y buscas un dote
de satisfacción completo cuando necesariamente haces gala
del paso ineludible de tus días, siempre sin un resultado objetivo.
Despiertas tus ojos, los preparas hacia al desesperado encuentro
con la trágica y real historia de tu suerte, que es de todos,
y todo es derrumbe y se hace más hondo cuando falta la palabra.
lunes, 23 de noviembre de 2015
domingo, 22 de noviembre de 2015
pareciera que hablo de Amor
o de una mujer, nunca de cierto amigo suyo
cuya onírica frecuente aparición se parece muy poco
al brillo de la ausencia de Teseo aquella noche
de verano en un inmenso y cercano y negro cielo,
cuando digo que sueño que no es una niña
y sabe lo que hace y que, como quien descubre
la inhóspita y distinguida zona de recreo
conoce mi espina y la tienta para relamerse
luego las que dice, ahora sí, son sus heridas.
o de una mujer, nunca de cierto amigo suyo
cuya onírica frecuente aparición se parece muy poco
al brillo de la ausencia de Teseo aquella noche
de verano en un inmenso y cercano y negro cielo,
cuando digo que sueño que no es una niña
y sabe lo que hace y que, como quien descubre
la inhóspita y distinguida zona de recreo
conoce mi espina y la tienta para relamerse
luego las que dice, ahora sí, son sus heridas.
Pareciera que sueño un hombre
que no me conoce y que, entre la bochornosa multitud
en cada esquina de mi cama fatal, me mira
y me reconoce como parte fundamental de su destino.
que no me conoce y que, entre la bochornosa multitud
en cada esquina de mi cama fatal, me mira
y me reconoce como parte fundamental de su destino.
jueves, 19 de noviembre de 2015
miércoles, 18 de noviembre de 2015
le digo que se marche. Márchate paloma
resquicio de su amable temperamento que el tejado mío es frío,
que el oscuro cielo del que me han dotado es inseguro y pesa y se derrumba.
Conoce la verde colcha enfermiza y te mira mujer muñeca de trapo.
Le sirve la luminosidad de tus ojos grandes al fin de cada pacífica tarde
en que pienso en ti, cauta, y en la astuta rigidez de las ramas del cariño.
martes, 17 de noviembre de 2015
miércoles, 11 de noviembre de 2015
insisto: Somos caballeros
y esta es nuestra casa, ahora deshabitada.
¿Imaginas? Aquí ha muerto mucha gente,
en esta piedra en que nos besamos.
y esta es nuestra casa, ahora deshabitada.
¿Imaginas? Aquí ha muerto mucha gente,
en esta piedra en que nos besamos.
Ella sonreía -hija de la severidad,
sustento y furia de todos los vientos-
Cuando su sonrisa se encontraba ausente
él indagaba en sus tristezas por no dejarla sola.
sustento y furia de todos los vientos-
Cuando su sonrisa se encontraba ausente
él indagaba en sus tristezas por no dejarla sola.
Habrán de conformarse,
allí donde la voluntad se olvida,
con las extensas llanuras de lo imperfecto.
5 de noviembre.
A las dos, me como una sopa. A las tres y media cojo el autobús y lo
primero que hago es anotar la hora en que me siento en ese incómodo sillón azul. Alrededor de las cuatro de la tarde todavía faltan tres horas para la
presentación y no sé qué hacer, así que busco un bar donde no sé qué espero con
mi ilusión de cada día. Me siento pez en el agua, pero un pez aturdido que
buscara refugio en el vientre de un pez mayor, a expensas de qué, pregunto, y
no me contesto. El resto de la tarde está muy difusa todavía.
domingo, 1 de noviembre de 2015
Si me mira desde el otro lado sé que dice que todo es mentira
Se dice a sí misma que todo es mentira Que las ramas del cariño no pueden
sino porque obedecen leyes naturales llorar a cara descubierta
Su sonrisa Todo es mentira digo mientras caigo al fango y se regocija
en su sola idea que nadie cree salvo el demonio en su hombro izquierdo
siempre dormido que sé cuando la miro y yo también le miento.
sábado, 31 de octubre de 2015
miro mucho a mi derecha.
Me aterroriza tanta oscura soledad pero también querré morir
ante el deslumbramiento, si apareces, de tu figura.
Es importante para mí
escribirte inmediatamente después del llanto.
Me aterroriza tanta oscura soledad pero también querré morir
ante el deslumbramiento, si apareces, de tu figura.
Es importante para mí
escribirte inmediatamente después del llanto.
-¿Es ya mañana? Pregunta extraño mi corazón.
-No. No, le digo con mis párpados excesivamente creyentes.
-No. No, le digo con mis párpados excesivamente creyentes.
El de hoy se parece mucho a un encuentro bajo de moral,
más si conoces la vida de lo material
y confías en que hay un lugar donde todas esas agujas que escribimos
respiran y hasta se aparean en busca de carne dócil y sana.
Ese lugar tus ojos incipientes lo recorren cuando yo no estoy mirando.
Me reconozco como niño, pero no como el niño bueno
del que, en un intento por ver si es cierto
eso de que dicen del amor propio, hago cuerpo presente en mis poemas.
Cuando me hablaste de aquella supuesta enfermedad
que te contaron, fui consciente de todos mis nos.
más si conoces la vida de lo material
y confías en que hay un lugar donde todas esas agujas que escribimos
respiran y hasta se aparean en busca de carne dócil y sana.
Ese lugar tus ojos incipientes lo recorren cuando yo no estoy mirando.
Me reconozco como niño, pero no como el niño bueno
del que, en un intento por ver si es cierto
eso de que dicen del amor propio, hago cuerpo presente en mis poemas.
Cuando me hablaste de aquella supuesta enfermedad
que te contaron, fui consciente de todos mis nos.
-¿Es ya mañana? Pero no responde nadie,
ni el amor ni la amistad verdadera. No es fácil ofrecer ayuda
al que, fingidor, muestra una lúcida sonrisa por no ver dolor,
por no ver que es él quien causa el dolor en el rostro de sus semejantes.
-¡No me toquéis! Dice un cuerpo, mi cuerpo absolutamente innecesario,
sólo amigo esta noche de la carencia. No creo en el compasivo afecto.
ni el amor ni la amistad verdadera. No es fácil ofrecer ayuda
al que, fingidor, muestra una lúcida sonrisa por no ver dolor,
por no ver que es él quien causa el dolor en el rostro de sus semejantes.
-¡No me toquéis! Dice un cuerpo, mi cuerpo absolutamente innecesario,
sólo amigo esta noche de la carencia. No creo en el compasivo afecto.
este injusto instante en que muere gente
en el mundo o sobrevive engañada
y yo, ajeno al pernicioso despertar de la luz,
por cuan encanto me ofrece una lamparita
de estilo occidental en la única tetería del pueblo,
pienso que no hay sonido más hermoso
que el repique de las campanas de las cuatro
después de la oportunidad que me has dado
o que imagino.
a medida que apartas tus manos frías
del bochornoso espectáculo de la mentira,
el recuerdo, cual descuidada promesa
se hace más severo y crudo. Puramente
queda la certeza, la demostración de infinidad
de inquietudes, y no hay quien atestigüe
cuanto amor diste a unos ojos grandes
luego de haberles prometido un lugar
distinto al asiduo lugar de los semejantes.
cualquier encuentro del tipo sucedido esta
tarde en cualquier esquina salvo en la mía
tarde en cualquier esquina salvo en la mía
cuando tus ojos sentencieros o esa paloma
que se dice a sí misma preferir observarnos
que se dice a sí misma preferir observarnos
mientras su debate interno que no es otro que
conocer porqué no has escapado todavía de
conocer porqué no has escapado todavía de
mis asustados brazos adolescentes cuando es
gris lavanda el cielo y gris lavanda decir adiós.
gris lavanda el cielo y gris lavanda decir adiós.
viernes, 23 de octubre de 2015
lunes, 19 de octubre de 2015
diez y ocho de octubre. Última noche de verano.
Contra todo sentimiento de culpa, una melodiosa lluvia
derrama su más despreocupada poesía sobre los tejados.
Me miras de soslayo -¿temes retomar tu camino?-
como la tarde en que nos conocimos y no merecíamos
ni la dignidad poética ni la tierna estampa de su fidelidad.
viernes, 16 de octubre de 2015
jueves, 15 de octubre de 2015
De mañana, en la cocina, picando pimientos en trocitos muy pequeños para preparar pisto, le refiero a mi madre –divina estampa- el hecho de que siempre es en la cocina cuando me da por pensar en mi querida M.
Mi madre, que lo sabe, que prefiere escuchar, con los ojos me dice sin decir algo así como una pregunta, la definitiva, y arropa mi cuerpo su mirada con las ropas de una injusta sentencia, como si hubiera algo más.
miércoles, 14 de octubre de 2015
jueves, 8 de octubre de 2015
Ya ha salido a la calle Girasoles en estación de servicio, el nuevo poemario de Jesús Miguel Horcajada. Disponible en:
https://www.edicionesenhuida.es/producto/girasoles-en-estacion-de-servicio/
o contactando con ventas@edicionesenhuida
miércoles, 30 de septiembre de 2015
si, como Aristóteles asegura
somos lo que hacemos repetidamente
no soy el amor,
no soy el placentero sueño y en vano
te nombré dueña del hombre que te ama.
No podré en cambio seguir siendo el animal,
la sombra chinesca en la penumbra
no soy el placentero sueño y en vano
te nombré dueña del hombre que te ama.
No podré en cambio seguir siendo el animal,
la sombra chinesca en la penumbra
para el disfrute de la infancia.
Sí el panorama del que escapan
tus ojos oscuros.
martes, 29 de septiembre de 2015
insomne. Conozco la lámpara.
Está ardiendo la casa a partir de mis sentimientos
y todas mis criaturas mentales levitan alrededor del sofá.
Ya no te quiero primero me dicen: No nos haces falta.
Si os vais a ir de nuevo no me dejéis con vida
les digo. Las pupilas de quien conoce el tiempo
sólo saben de tiempo. Apaga la luz, olvida. Oigo.
Pero no logro increíble venda de seda para mis ojos.
amarga estación este otoño prematuro.
Este abandono que me impongo huyendo de tu herida.
En la estática posición de la piedra y su fragilidad emocional.
Esa congoja crónica. Esa permanente sensación de ahogo.
Criatura terrestre en viaje premonitorio a lomos del viento.
Su desobediencia frente al pasar de la vida. Elegido tormento.
jueves, 24 de septiembre de 2015
miércoles, 23 de septiembre de 2015
martes, 22 de septiembre de 2015
sábado, 19 de septiembre de 2015
si ahora me veis alegre, contento, dichoso,
tomadme amorosamente distraído,
y si en mi rostro apreciáis notable felicidad
sabedla mujer a la que amo, que no creo
que hay en la vida de un hombre cosa más justa
que mostrar a su prójimo la posibilidad
de seguir el camino que le dictan sus ojos.
Mas guardad silencio y dejadla
en su apacible rincón donde descansa
junto a la nueva condena a que me expongo,
que es mi libertad elegida,
mi obstinación, mi pasión primera todavía.
lunes, 14 de septiembre de 2015
sábado, 12 de septiembre de 2015
lunes, 7 de septiembre de 2015
celosamente Tormento niño
cita un futuro en soledad en todos sus poemas
y el odio que gobierna su cuerpo. Lo acepta.
Inmediatamente a la noche le sangra la boca insomnio
frente al desconcierto de haber sucumbido
la idea de que no ha llegado tarde al mundo
o dejar sola a la gente que le quiere.
Un cigarrillo después del llanto busca el ahogo.
Amanece el día sin un resquicio
de su amable temperamento.
jueves, 3 de septiembre de 2015
seas tú quien me diga, como se dicen
las cosas que se dicen sólo una vez:
Sé por favor como el mendrugo de pan
que se entrega al hambre de tantos
días sin verte, la diminuta voz del colibrí
abatido al aire y vigila mi deseo, mi
deseo puro y constante y a este, sé tú
quien lo llame suspiro cuando se marcha
a gusto de todos, de todos los hombres
que viven en mí, y que parece ser
que, matinalmente, sólo tú has liberado.
martes, 1 de septiembre de 2015
poema de la sobremesa y del cariño
que te prometo cuando todo lo que humildemente
puedo prometerte es permanecer callado y a tu izquierda.
que te prometo cuando todo lo que humildemente
puedo prometerte es permanecer callado y a tu izquierda.
No puedo domesticar tu sueño, eso lo sabes.
No soy romántico, me digo, y quiero ser poeta.
No soy romántico, me digo, y quiero ser poeta.
Te miro, en forma de recuerdo, y por el rabillo
de tu ojo me miras. Asientes con la cabeza al ritmo
de la música pero no te decides a salir a bailar.
de tu ojo me miras. Asientes con la cabeza al ritmo
de la música pero no te decides a salir a bailar.
Poema de todas las cosas que humanamente han
de resistir a lo que nunca escapa, nuestra voluntad,
a nuestro complicado hacer luz de una joven ignominia
que siempre fija sus ojos en el mismo lado.
de resistir a lo que nunca escapa, nuestra voluntad,
a nuestro complicado hacer luz de una joven ignominia
que siempre fija sus ojos en el mismo lado.
domingo, 23 de agosto de 2015
tal
vez tiene una explicación para todo este vacío.
Tal
vez el conflicto más incontenible se lleva a cabo en su corazón.
Tal
vez, y mejor que nadie ha aprendido a simular ceniza donde,
día a día,
día a día,
a fuerza de escondernos jamás hallarán un
fuego encendido.
Tal
vez sabe, a la manera de cualesquiera que la aman como la amo yo,
que
no abandonará tampoco esta tarde
el
poco tiempo que le queda agilizando la espera.
Tal
vez la quiera tanto que dejaré de quererla cuando ella ya no me quiera.
Tal
vez un día, un hombre, tan valiente sea que le escriba versos nuevos
donde combatir el miedo, donde el
miedo en un momento dado.
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