si hay un dios
es sólo para estar pendiente
de las cosas que dices
cuando yo estoy ausente
o no puedo estar
contigo.
viernes, 4 de abril de 2014
veinte y cinco años ya de un no perdón continuo, de buscar hogar donde no me corresponde, donde nunca he vivido, de acaparar la atención de una fauna y flora en constante remordimiento por haber pisado sus caminos, tierra aparentemente fuerte por un más que convincente autorrespeto, de un absurdo saber estar en un complicado hacer todas las tardes, pero sólo una mala pasada recuerdo, sin un posible olvido, haber conocido a otras mujeres mientras la primera mujer a la que amé descansa en algún rincón de mi pecho, oblicuando mi corazón respecto a las líneas generales, líneas de las que todas se acuerdan, y en las que todas yacen.
miércoles, 2 de abril de 2014
a una mujer
a la que le asustaban los truenos
yo la miraba
como al sol de cada día,
cerraba los ojitos fingiendo sueño
sólo fingiendo
a través de esa fina línea
entre su ojo y su mejilla me miraba
a ver si yo sonreía
pensando:
Ay esta chica qué miedos.
Y me miraba y me miraba
así cantando
sus ojos eran música
en medio de la tormenta más bárbara.
Una mujer
a la que le asustaban los truenos
en realidad temía
la distancia que nos separa,
y yo le prometía y le prometía
que pronto íbamos a vernos
así prometiendo casi en falso
porque la vida nos mata
y yo no quiero escapar del tiempo.
Por imaginar imaginamos
que estamos juntos
y la tapo con una frágil manta
de esperanza
como al sol de cada día
pero no es suficiente,
hay mucha distancia
y muchos truenos.
lunes, 31 de marzo de 2014
nostalgia. Nostalgia que me miras a través de sus ojos no la toques, que ella sabe lo que es una caricia y yo no puedo tocarla. Nostalgia siempre atenta en la distancia y en lo probable, nostalgia por ella y por las otras, nostalgia viva que respira cobardía y bebe rabia sofocada con que la miro, tú que has mojado mis ojos no se los mojes también a ella que está sintiendo frío y yo no puedo arroparla. Nostalgia siempre pendiente luchadora en el páramo de la cuestión inevitable y tormentosa. Nostalgia. Nostalgia, siempre nostalgia.
si vais a perdonarme permitidme un momento, y sin retirar la mirada del público movió su silla un metro más acá.
No quiero recordar aquella película ni la ardilla roja he venido a leer mis poemas.
No sé cómo volveré a casa.
miércoles, 26 de marzo de 2014
conforme estoy
mirándote no hay sombras.
Hay sólo líneas
específicas
que van a limitarlo todo si tú las dejas.
Tu nariz, la nariz de tus retratos, -buena
conocedora
de quién la está mirando-
acaba en línea punta, y voy a dejar
que gustosamente me haga perder la tarde
reescribiendo sobre sus líneas.
Si te miro durante largo rato
soy amigo de la paranoia, y estás
viviente y coleando
y yo solo, hablo contigo yo solo.
Vehemente y pecaminosa cual infierno en
fiestas
me ofrezco a tu imagen casi muerta
y te entrego mis honores.
¡Línea roja y divina línea!
Cristal que no me refleja
porque tengo el gusto distraído y mancho.
Línea fina como el movimiento inerte
de los ojos que siempre están del otro lado,
dame la ocasión,
solicito ser la línea que te complemente.
Seamos como el amor
envés del entendimiento: Infinito y largo.
Inmaculada y limpia
alguien te ha colocado desde su forma de
mirar,
y sólo rechazamos el poder de otras mujeres
porque tú no te mueves y yo miro para otro lado.
Linealmente atónito sobre tu fotografía
lo que ayer me quitó el sueño
hoy me ha salvado.
lunes, 24 de marzo de 2014
en pleno conflicto conmigo mismo
he sentido el peso vivo
de lo callado,
demonios silenciosos
por no saber no he sido nada, ni el niño eterno ni el consumado.
Para la calma más absoluta
improductivos son
mis conflictos internos
sino en la hora contraria.
Me presiento de otra manera.
Otros dotes para este cuerpo
que ya sólo se deleita
clasificando sombras.
viernes, 21 de marzo de 2014
intrépidas
voces de otro tiempo
parecen ser la compañía
que siempre he anhelado,
voces desapercibidas
fuera de mi cuerpo como ojos que miran enrabietados lo ajeno.
Presurosos recuerdos habitan en mí
a la altura de los inmortales, y por afanarme
en seguir buscando
me hallo gravemente herido
entre un vestido rojo
y los lunares de su cuello.
miércoles, 19 de marzo de 2014
a través de una voz sencilla sin alejarme demasiado del camino,
con la insistencia
de quien espera protegido
bajo el yerro sustento
de haber conocido
algunas mujeres piadosas,
ocasamente y despacio,
así mi rostro se desvanecía,
a expensas de señales de humo que indiquen un cambio de rumbo
a este corazón
propicio al desencanto.
quisiera callar las heridas cuyos latidos
no supe hacer memoria. Con los ojos ardiendo han ido transcurriendo los días voraces desde el último temblor, recordando por momentos cada vez que te hablé de un infinito utópico y vacío todavía busco culpables fuera de mi cuerpo. Y son las mismas llamas las que me señalan a mí como único culpable de tu huida.
habríamos de conocer los miedos identificarlos entre las mujeres separar sus partes y pensar en ellos con labios aliviados.
de dónde iba a sacar yo una poca de ventaja para adelantarme al tiempo, al tiempo del amor, a sabiendas de segundas caídas y desconociendo mi propio territorio, sino contigo, buena conocedora de todos los caminos.
intervengamos en los pechos ocupados por otros hombres.
porque no se imaginó un amigo cuando era niño es,
que cada noche, la mariposa blanca que viene a posarse en su lamparita, es más relevante que la propia noche.
dejarás atrás lo aprendido, dirás que has cambiado, pero llegará ella, la mujer prohibida. sabes que posee los ojos y el cabello, y sólo dios sabe dónde acabará todo esto.