lunes, 14 de julio de 2014
creo
haber resuelto
el indescifrable misterio
de adónde van cada tarde
las múltiples formas
que puede adoptar mi rostro
cuando piensa en ti.
Justo antes de abandonar
para atender otras tareas
menos caprichosas,
siquiera inconscientemente
he pensado en revelarlo.
La belleza de la magia
parte de la manera
de querer a una mujer
como yo te quiero.
domingo, 13 de julio de 2014
pero si tú estuvieras en mis ojos
sabrías del miedo a perder,
de los temores incontenibles
sufridos y por sufrir por el que se proclama
dueño supremo del amor.
Del que subestima al tiempo cuando se aburre
a expensas de un mensaje sobrevalorado,
entre pecho y espalda como dice este poema.
Si tú hubieras estado adentro de mis ojos
ya has visto que se han acostumbrado
y vaticinan un enorme campo
de felicidad y salvación
en todos los enamorados que, anoche,
haciendo testigo de la culpa
a la luna más blanca, se miraban y se besaban
en cada escenario de nuestro pueblo.
Te hubieras encontrado a través de mis ojos
en una incesante búsqueda
porque una parte de ti estuviera,
y ese ratito dentro de mi sentido de la vista
no sería tiempo, sino un hombre
ensimismado en lo ajeno
porque le basta lo ajeno
para sobrevivir en tu ausencia.
A lo largo de una interminable escala de valores
creen mis ojos que todos los ojos
son como los nuestros, y aunque no te vea,
cariño mío, porque te quiero, mira
cómo disimulo la impaciencia y la prisa
por ver juntos el resto.
viernes, 11 de julio de 2014
cuando tus ojos, color de miel
me miran, no hay olor ni tacto ni sabor a miel.
Hay únicamente dos ojos que miran
a mis dos ojos cansados
de no perdonarse tantas sandeces
en tan poca edad. Dos ojos
a los que tú les has traído
el deseo y la gana de no cerrarse
si no es para habitar tus sueños.
Para ser testigo directo
de los involuntarios y tangibles pecados
junto a los que cualquier animal salvaje
podría sentarse y dedicar su tiempo
a recuperar de la memoria del sueño
desde bien temprano.
De no ceder sino para darte la espalda
cuando tú ya no quieras mirarme.
Creo que tus ojos pueden hablar
con la boca y no quieren.
En cualquier caso, unos ojos color
de miel, -y de esto presumo gozosamente-
tienen suficiente dominio
sobre todas mis partes
para hacerme agachar el alma
y cederte todo lo que en ese
instante nos rodea.
jueves, 10 de julio de 2014
tu forma de desnudar mi cuerpo
es la forma que adopta
una lámpara
en posición de defensa.
Parece que previamente
hubieras ensayado
hasta el sofoco,
como quien anda buscado
un sitio para mí
lejos de la culpa. Dices te quiero
cuando estamos desnudos
y la tarde abandona
el poco tiempo que le queda
para transmutar
en conciencia limpia.
el doloroso placer de estar solo
frente a la remota posibilidad
de volver a ver
a las personas que alguna vez
dijeron que venían
para quedarse.
Tan profundamente arduo
a la altura de los mortales
como reconocer tuya
la condena de no poder
escapar de las feroces
garras del insondable,
del inexplicable llanto
un sólo día.
miércoles, 9 de julio de 2014
abre la puerta, la única puerta
que dejas cerrada
hasta que, sin compromiso,
vuelves dando la espalda
a tus quehaceres de cada tarde,
en forma de flor, de nube caliente.
Coloca aquí tu mano, que este
es mi pecho. Mujer no madre
de la culpa de estar triste,
de estar triste y no advertirlo,
y deja que cure tus heridas.
sin un promedio
que llevarse a la boca
porque no es cálculo
ni ortografía
ni alimento. Esta es la manera
de decir que te quiero.
Así se dice:
Sin iracundos sobresaltos
de palabra ornamento
ni alimento. Esta es la manera
de decir que te quiero.
Así se dice:
Sin iracundos sobresaltos
de palabra ornamento
composturas
que porfían en vano. Mi cama
lo sabe
que mana caricias
y las arruga
porque así vuelves.
Porque puedes tirar del hilo
Porque puedes tirar del hilo
que hay un extremo,
mi pelo negro
que no se rompe.
Esta es la manera de decir
que te quiero. Sólo
si me he anticipado a tu sangre
si me he anticipado a tu sangre
y te he visto
desde adentro.
desde adentro.
martes, 8 de julio de 2014
en el momento exacto
donde el sol más hiere,
noctámbulo, por ti, podría
reponerme. Colocar esta espalda
reponerme. Colocar esta espalda
dolorida de poca experiencia
en el lugar más cómodo
en esta cama de sábanas azules
que huelen a tu nombre y a tu edad,
y escribir un poema nocturno.
y escribir un poema nocturno.
Bajo las nubes más claras,
que no muestran su temperamento
sino para despotricar
contra un Jesús del desvelo,
a propósito, voluntario.
Donde el placentero sueño
y los caprichos de la espera
se conjuran, donde
acaso un día
no entregaré mis ojos
sino que seré los ojos
de todos los hombres
enamorados de un misterio.
Por ti, noctámbulo hasta los tuétanos.
Para que cuando vengas,
si estoy soñando, se entienda
que mientras escribía
te esperaba, y que
aunque ahora estén mis ojos cerrados
aquí sigo, para que
dejes tu nombre escrito
en la piedra más sola.
Cuando despierte, así, sabiendo
Cuando despierte, así, sabiendo
que ahora tú me esperas,
y te vea delante mía otro día nuevo,
pensaré en ti como mujer
por lo que me has traído.
domingo, 6 de julio de 2014
absorto
en el recuerdo más atroz,
imperdonable, paso largo rato
observándote, creyendo en ti
como en una hermana
a la que has visto llorar
cuando eras el niño más tonto,
y entiéndase que esto es real
y que no puedo perdonármelo.
Luego me siento
en cualquier otra noche
y tú tienes los únicos ojos blancos.
Capaz de devolver el orden
cuando más bravos se muestran
mis enemigos mentales, te
miro, y me siento parte
de todos los que salen ilesos.
conforme pienso en tu horario de salida
de ese trabajo que tanto te gusta
pienso que habito el cuerpo
de todas las posibilidades,
de todas las posibilidades,
en cuántas posiciones tímidas
podrá adoptar esta noche la luna.
Corre una suave brisa de sábado
y lucho por mantener encendido
este fuego que, doblegará la luz,
se llevará las lágrimas, pero
jamás nuestros cuerpos, nunca la pasión nueva.
Es tan curioso cómo cuando tú no estás para verlo
se llevará las lágrimas, pero
jamás nuestros cuerpos, nunca la pasión nueva.
Es tan curioso cómo cuando tú no estás para verlo
es cuando mejor puedo verte,
aquí no me pones nervioso, creo en la calma
porque la estoy tocando
y puedo mirarte a los ojos sin cerrar mis ojos.
aquí no me pones nervioso, creo en la calma
porque la estoy tocando
y puedo mirarte a los ojos sin cerrar mis ojos.
Mientras me acomodo en el taburete más duro
pienso en una bandeja de plata tiritona
pienso en una bandeja de plata tiritona
y en unas copas vacías
del vino que probablemente alguien bebió
mientras te miraba recoger las últimas mesas
antes de marcharte a casa. He pensado
en qué buen amigo soy de la paranoia,
y estoy pensando adónde irá esta servilleta
y un poema en el que no pienso reparar
porque las cosas primeras son
las que se quedan, como nuestro fuego,
que no por fiero ha perdido su inocencia
y que si un día fuera ceniza seguiría fuego,
acaso polvo de estrella, quizás un niño.
Pienso que sé de dónde parte el miedo,
y a las alturas pongo de testigo
de que viene de un fin de semana entero
sin tocarte. He estado hablando
con la camarera de la barra de abajo,
apenas un minuto: -Pobre, estaba
muy cansada. Mientras la veo alejarse
ha sonado mi teléfono. Eres tú, ya estás
en casa, y te duelen los pies
acaso polvo de estrella, quizás un niño.
Pienso que sé de dónde parte el miedo,
y a las alturas pongo de testigo
de que viene de un fin de semana entero
sin tocarte. He estado hablando
con la camarera de la barra de abajo,
apenas un minuto: -Pobre, estaba
muy cansada. Mientras la veo alejarse
ha sonado mi teléfono. Eres tú, ya estás
en casa, y te duelen los pies
como si fueran los míos.
miércoles, 2 de julio de 2014
de noche, cuando alzo la vista
y hasta donde alcanza
tú no estás conmigo:
el infinito, los
incontables puntos
que parten quizás
de otro punto
semejante en luz
y poder de añoranza,
-tan propio, cualitativo
como el punto negro de tus ojos
cuando más clara tienes la idea-
que parten tal vez
de un estado de conciencia
donde corazones y delirios,
donde secretos sin revelar
por este miedo a perderte,
casi siempre en forma de recuerdo,
van cobrando vida
al paso de la gran nube negra.
martes, 1 de julio de 2014
tú, que una
tarde cualquiera
apareciste en la puerta de mi casa
cuando yo más solo estaba,
que, sigilosa, has traspasado
los límites incontenibles
de un corazón oblicuo
desde siempre.
Tú, que sabes
mirarme sin que te vea
y antes de hablar en vano
te marchas, que sabes
porque has visto desde cerca
que el amor, lo que pudiera darnos,
al conocerlo, ya nos lo tenía guardado.
Dama astuta que anticipa la paciencia
y le da forma a la espera,
inmaculada cuando habla
y pecaminosa cuando se calla.
Tú, hermosa, que amas
por encima de la inocencia,
al otro lado de la culpa, altiva…
Quiero ser la mitad
de la cicatriz de tu vientre.
lunes, 30 de junio de 2014
aunque la razón a veces
se obstina en contra
de mis posibilidades,
siempre a la hora contraria,
mi corazón, que
siempre te buscó incansable,
que haciendo suyos
aires que no le favorecen
en ajenos caminos
de polvo y tierra
no cedió,
que lloró otras penas
y otras alegrías,
que sucumbió los corazones
de todos los hombres enamorados
en un incesante intento
por ser la otra parte,
ahora, ve madurar
el dulcísimo fruto
de la espera, y
esta tarde,
mientras piensa
en tus quehaceres
diarios,
en tu boca distinta
y planeada
para cada cita,
en tus ojos
de miel caliente
y en tu nariz de niña
buena conocedora
del tiempo,
mira al cielo,
y haciendo así con la mano
puede alcanzar
tu nombre
que es aire
y es ventaja.
domingo, 29 de junio de 2014
me mira y tiemblo. Su aliento, y tiemblo.
Su inocencia, su ternura, su más que convincente
seguridad, seguridad que transmite
a todo lo que la rodea,
pero tiemblo. Tiemblo porque me mira
y cuando ella tiembla
yo no puedo mirarla.
Tiembla la tierra de noche
y tiemblan todos los gatos nocturnos.
Las escaleras tiemblan, y los espejos.
Tiembla la supersticción
en el punto más razonable
tiembla el aire, las adelfas, el poco dinero.
Cuando estamos juntos, temblamos.
Temblamos cuando nos despedimos hasta mañana
y en la mañana, con el primer saludo, temblamos.
¡Acostumbrémonos! porque aquí
nadie va a poder nunca sujetarnos.
en un intento de entender mi silencio
lo revelador de un cielo gris
que no ha arrancado
todavía,
en una tarde como esta,
cuando pienso en los poemas
que quiero escribirte,
en los papeles rotos
y en los abandonados con rabia
ante la resignación
de la que se proclama
la tormenta más barbara.
Lo siniestra que resulta
la posibilidad de tener un sitio
para escribir al lado tuyo.
Y lo profundamente amoroso
de saber que, por ti,
sí abandonaría para siempre
la poesía.
jueves, 26 de junio de 2014
miércoles, 4 de junio de 2014
19:33
vio
pasar la tarde
sobre el tiempo que le queda
hablando de hierros blandos
y así ella lo creyó:
En el amor, un hombre bueno
con una confianza ciega
podría sucumbir al tiempo
a través de la fe.
jueves, 29 de mayo de 2014
Preferencias
más me gusta a mí
una lágrima
que una sonrisa,
que con una lágrima
me entretengo
y una sonrisa
me entretiene.
martes, 20 de mayo de 2014
lunes, 19 de mayo de 2014
Farolas.
ser luz pudiera
ser también
un abrazo perdido
de dos que se amaban.
La posible mención
en un poema
a un desfile de pétalos
de flor reilusionada.
Sólo cuando mis ojos
yo añadiría
la palabra umbría
en un complicado hacer
de cada tarde.
de flor reilusionada.
Sólo cuando mis ojos
yo añadiría
la palabra umbría
en un complicado hacer
de cada tarde.
viernes, 9 de mayo de 2014
jueves, 8 de mayo de 2014
miércoles, 7 de mayo de 2014
es decir, que fingimos.
Que nos estábamos engañando
desde el instante primero
hasta ahora, que antes dijimos digo
y ahora decimos Diego.
Que cuando decimos Diego
es porque ya no nos acordamos
de qué es lo que nos estaba doliendo,
que nos hemos distraído
y confundimos
el dolor con el mal, el mal
con la autoculpa.
Que fingimos
porque somos mentirosos
o porque nos duele, pero si es por dolor
no es fingir, es defendernos.
Que estábamos mintiendo
para defendernos de algún demonio,
y que ese demonio nos miente
mirándonos a los ojos
moviendo el rabo.
Y que un demonio
mientras mueve el rabo
nunca miente.
martes, 6 de mayo de 2014
domingo, 4 de mayo de 2014
Estoy dispuesto a gritar...
está mirándonos, impetuoso,
con sus ojos grandes y marrones
fabricados en algún lugar
a la izquierda del aire,
y estoy dispuesto a gritar.
Como un pecho
inflamado de tanto cariño
con su nombre escrito
con una sangre
lo suficiente espesa
para que no se vierta,
sobre unos papeles que hablan
de ilusiones y victorias,
sobre este mismo amor,
estoy dispuesto a gritar.
Estoy dispuesto a gritar
por todas las posibilidades
y todos los números
del calendario,
y si gritar muy fuerte
por amor no hubiera
sido necesario, que
me lleven con ellos.
por todas las posibilidades
y todos los números
del calendario,
y si gritar muy fuerte
por amor no hubiera
sido necesario, que
me lleven con ellos.
viernes, 2 de mayo de 2014
Avispa.
reniega
de aquello que no le gusta
por tan alto y luminoso
y prueba suerte aquí conmigo,
especialmente cansado
y en mi bajo interior.
-A ver si te va a caer la noche
y andes perdida.
Sabedora de mi lloriquería,
y debilitadas sus alas
ya casi entregadas
al abandono definitivo,
cuando más cerca está,
no toca el suelo y se va.
jueves, 1 de mayo de 2014
miércoles, 30 de abril de 2014
lunes, 28 de abril de 2014
domingo, 27 de abril de 2014
de repente todo parece
necesitar estar sujeto
a unas reglas elementales.
Amar como se ama,
llorar como se llora,
o escribir lo que sientes
siguiendo un mismo modelo
en toda tu obra. De repente
despiertas una mañana
en la que no sucede nada,
en la que nada puedes decir
que sea cierto
y en la que hasta la imaginación
sigue unas pautas,
pero la miras a ella,
a la niña de tus ojos,
y ves la libertad de dos
que se aman, y sabes
que llorar es llorar,
que amar es amar
y que escribir es escribir,
sin normas, porque
la libertad es posible.
sábado, 26 de abril de 2014
lunes, 14 de abril de 2014
lo despacio
que están pasando los días
te han hecho insegura,
y dudas de si seguiré queriéndote
mientras llega el momento
en que nos veamos.
Tú a mí me quieres,
y yo te quiero,
pero es muy complicado esperar
cuando la razón se obstina
en contra de nuestras posibilidades.
Son en vano las súplicas
el tiempo parece haberse detenido,
pero ¿no lo ves?
es tanto el deseo y la gana
es tanto el deseo y la gana
que nos arropa cada noche
que tenemos la capacidad de vencer
cualquier atisbo de desesperanza,
y sabemos esperar, pacientes
y enamorados.
sábado, 12 de abril de 2014
dos veces en cada gota
y en cada gota dos cuerpos
vacíos que siento
bajo una gran tormenta
que no quiere acabar
conmigo.
Si con veinte y cinco años
puedo hablar
de una terrible locura
satisfechos mantengo
a mis enemigos mentales
procurando no perder
la poca razón que me queda.
Respecto a salir de aquí
ya estoy fuera,
siempre estoy fuera.
lunes, 7 de abril de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
veinte y cinco años ya de un no perdón continuo,
de buscar hogar donde no me corresponde,
donde nunca he vivido,
de acaparar la atención de una fauna y flora
en constante remordimiento
por haber pisado sus caminos,
tierra aparentemente fuerte
por un más que convincente autorrespeto,
de un absurdo saber estar
en un complicado hacer todas las tardes,
pero sólo una mala pasada recuerdo,
sin un posible olvido,
haber conocido a otras mujeres
mientras la primera mujer a la que amé
descansa en algún rincón de mi pecho,
oblicuando mi corazón
respecto a las líneas generales,
líneas de las que todas se acuerdan,
y en las que todas yacen.
miércoles, 2 de abril de 2014
a una mujer
a la que le asustaban los truenos
yo la miraba
como al sol de cada día,
cerraba los ojitos fingiendo sueño
sólo fingiendo
a través de esa fina línea
entre su ojo y su mejilla me miraba
a ver si yo sonreía
pensando:
Ay esta chica qué miedos.
Y me miraba y me miraba
así cantando
sus ojos eran música
en medio de la tormenta más bárbara.
Una mujer
a la que le asustaban los truenos
en realidad temía
la distancia que nos separa,
y yo le prometía y le prometía
que pronto íbamos a vernos
así prometiendo casi en falso
porque la vida nos mata
y yo no quiero escapar del tiempo.
Por imaginar imaginamos
que estamos juntos
y la tapo con una frágil manta
de esperanza
como al sol de cada día
pero no es suficiente,
hay mucha distancia
y muchos truenos.
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