martes, 28 de julio de 2015




a menudo me recuerdas a mí, dijo, y es seguramente lo más bonito que alguien puede decirme en un momento como este.
Lo que me faltaba, dije yo, ahora ya no me vas a creer.
Sonaba una música desconocida, y manteniéndome en la idea de que no pueden ser amigos
quienes vienen del amor, yo, que todavía no me he enamorado de ella, necesitaba un abrazo.
Ella, que en toda la confianza que en tan poco tiempo cabe todavía no le había llorado, por primera vez ha secado mis lágrimas.
Las nubes eclipsan luz de la luna. Te regalo esta canción.



                                                                                                         A María Díaz


después de haberte conocido
lo mejor de este silencio es un lugar
Cuándo no estarás  Es esa voz que guarda
Es el para qué  Esa última voz
para cuando esté dispuesto a ponerme a salvo.




(Girasoles en estación de servicio. Ediciones en huida. 2015)

miércoles, 22 de julio de 2015




ya hay una noche concertada, 
a fuerza de no haber aprendido, 
en que contaré a todos 
el desenlace de mi vida, 
en que seré más poema 
doloroso que poeta.
Ya han logrado un lugar para mí,
donde ser la lágrima
y no quien seca el llanto.



caridad se cuestiona la vida.
A diario la invaden dudas
cuya respuesta escapa 
a la razón de todo hombre enamorado:
Porqué la dejaron sola, 
porqué no quiso
el niño bueno acompañarla en su locura;
en el complicado reconstruir
sus derribadas paredes emocionales.
Y la última pregunta, la obligatoria,
una última pregunta imprescindible de mujer.

martes, 14 de julio de 2015




instante  No por fugaz vano
en que he pensado no olvidar certera flecha al corazón
Su indefenso destino  Campos dorados que aún no has visto
Donde todavía no te he abrazado
Sólo por Caridad  Sólo porque seguirá entrando sin permiso 
en una memoria que nunca hubo de pertenecerle
Es su memoria entonces  No podemos recurrir su sentencia
mientras siga persistiendo
la verdad –costumbrismo- en las líneas de las manos.

lunes, 13 de julio de 2015




ante la primera mujer callé cosas importantes. 
Siempre era otro el imperdonable, 
el bochornosamente arrepentido, y siempre era otro 
quien, huidizo, pisaba sus jardines a destiempo. 
Apenas dos palabras cordiales y las dos para pedir auxilio.
Ha pasado el tiempo y este poema no es el mío. 
Ha pasado el tiempo y algunas mujeres 
hasta la mujer que ahora miro y quiero, 
la que estas noches de verano me roba el sueño, 
la que cuando insinúa que pronto volverán las musas
una semana es un vacío incontenible 
y yo callo cosas importantes.

martes, 16 de junio de 2015




yo no hubiera conocido tu casa, 
sus balcones floridos, 
la angosta calle tiernamente adoquinada 
donde los placeres de la espera se conjugan, 
y seguramente no hubiera pisado tus jardines. 
No hubiera sabido nunca
que ver se puede a través de unos párpados
cerrados mientras tú los besas.
Tu coche, esa carpeta azul mal escondida
que en papel pautado guarda
las más dulces canciones de música sacra.
Yo no hubiera aprendido a abrazar primero,
ni a aceptar cosas tan bonitas que decías de mis ojos.
Y desdeluego no hubiera nunca creído
en ser la tercera parte de un triángulo altivo
en que aprendí a quererte a sabiendas del engaño,
regresando cada noche a la acera más fría
y olvidada, henchido sin embargo de ilusión,
con las ropas siempre más nobles y limpias.

jueves, 11 de junio de 2015




señora, trueno, novia en la noche oscura
con los únicos ojos blancos: Ya nadie lee mi pensamiento
y hasta yo me pregunto qué estoy pensando.
Respecto a la parte trasera de mi mente 
o lo más hondo del corazón, ahí, a dos calles de mi calle,
y no a través de mí sino de vuestras trampas.
Escribo Te quiero como quien fuma, muy despacio,
y no tiene mucho que ver pero si ya nadie me hace daño
es porque tengo viejas heridas por curar.



aquella es la flor que luces en el pelo 
los días de fiesta, que atravesando cuerpos y paredes 
blancas aceptamos compartirla, que ya sólo en forma de recuerdo 
se parece mucho a la relajación 
y que, en un domingo cuyo cielo tormentoso para nada podemos comparar 
con la manera que tienes de dejar sola a la gente que te quiere
yo, miserable, obligatoriamente sabedor de que la vida
son ciclos, al otro lado de la Plaza Mayor, puedo olerla.

sábado, 23 de mayo de 2015




Recupera tu amor a la vieja herida en la muñeca   Mírala despacio
No mires que tienes quien te quiere   No mires que tienes quien querer
Mira que nada es como te decían   Es demasiado tarde para el miedo
Búscala en los bosques que le juraste   Corta sobre cortado
Mira que la sangre por ti ya no es la que era   Busca tu amor a la vieja
herida de mujer   Compártela que es de todos / por su alegría / como tu alegría
Llora   Desprestigia el llanto   Rompe la promesa de no volver a rondar su casa.

miércoles, 13 de mayo de 2015




si liberarme de la culpa, aceptar el perdón
valiera para volver a verte -casi tenerte-
detenerte y callar ante la puerta de mi casa.
Si en lo que tarda en caer esta lágrima
yo aprendiera de ti, de tu peligrosa bondad
que toca el fuego y lo convierte.
Si hoy Martes -vil orgulloso-
Si el olor a lejía
en las tardes de verano. Si mis poemas.

jueves, 16 de abril de 2015




pueblecitos de mi cuerpo recupero
en la pasión de una mujer que no conocía
y mi alegría en unos geranios cada mañana.

Yo no sé qué prefiero: si pensar en estos, 
que puedo verlos, que son míos, o en ella,
que la imagino como a mi imaginación se antoja.

lunes, 13 de abril de 2015




por que tú te quedaras, seguramente un día
matar hubiera podido mi cuerpo en primavera,
gustosamente marchita flor de herida tomara,
yo, quien si tú te mueres contigo moriría.
Ya pisar el suelo o pisar la rosa ¡Qué más daría!
Irremediable predicar que conocí nueva manera,
color, aroma, si no olvido la pasión primera.
Qué doloroso ahora sólo ser memoria cada día.

viernes, 10 de abril de 2015




I

Hay quien te ha visto, luego de irte, 
palpar mi carne en forma de recuerdo 
y callar. Callar te han visto porque, el 
cariño que me tienes, que lo tienes, 
vil orgullosa te hace de ti y de mí.

II

Acaso no más que el yerro sustento 
de que, yo, que prefiero escuchar, 
haya callado un sólo día tu nombre 
seas, o acaso que te vieron huyendo, 
hacia ser sólo palabra que se anhela.




(Girasoles en estación de servicio. Ediciones en huida. 2015)



si le ves perderse en los gestos elementales
es un hombre bueno   Seguramente un hombre solo

Es su cometido y no puede traicionarlo

Es la tarde   Ya ha impuesto sus planes
Una mujer arduo camino a sabiendas del engaño.

jueves, 9 de abril de 2015




todo será mañana

Una huella de sus infantiles dedos
en algún sucio cristal que ella ahora no está mirando

Un sueño   Un allí nos vemos

El descifrado mensaje del yo también
cuando amaine el noroestemente amargo viento.

lunes, 30 de marzo de 2015




mira qué tiernos son otra vez los hombres un domingo 
y qué dulzura cuando en una noche como esta 
me sumerjo en el dulce sabor de un cocktail tropical 
que nunca había probado, por no decir Te quiero a destiempo, 
mientras tú disfrutas un delicioso batido de fresa 
y me hablas de tu pueblo, todo esto testigo de nuestra amistad,
y vuelvo a ofrecer mi mano y reconozco la ilusión
como ilusión primera, como si hubiera olvidado mi pasado
o no supiera que tengo un pasado digno de olvido.



el séptimo día lo pasó llorando.
Habría descuidado el imprescindible hábito
de la valentía, e hizo cobardes a sus semejantes.

Ante una visión general de lo que él mismo creara 
lloró todos los hilos rojos y todas las leyendas,
y descubrió así que nada sería para siempre.

Dio a la mujer rojos y valientes labios sentencieros,
y olvidó el hombre el llanto frente a la -falso
consuelo- prometida compañía y abrazos verdaderos.

Quiso música, y lloró una canción de mar, arboles en flor.
Quiso poesía, y nos dio los poemas imperfectos.

Dijo eternidad y todavía le estamos buscando.

viernes, 27 de marzo de 2015




hombres que os dejáis ayudar
a menudo pienso en vosotros.
Sois buenos y atendéis mi corazón,
dejáis que compartamos heridas.

Sí, pienso en vosotros.

Poder quereros es un temblor
que me devuelve a los orígenes,
donde nadie gana en soledad.

viernes, 20 de marzo de 2015




ha cumplido veinte y seis años inesperables
y veinte y seis heriditas sobre amarillo pálido.

Ha empezado a no recordar sus sueños. Sólo
sabe por quién despierta. Ojalá fuera por ella.

Odia el viento y necesita amar en lo que cree, 
dice que va a perder, dice que se sujeta fuerte.

Sugiere el paso del tiempo como anécdota 
y sabe que sólo los valientes llegarán mañana.



porque la razón no entiende
de quereres para saber quién soy
para que me guste ser quien soy

todas las noches demasiado 
pronto finjo estar cansado y miento

para explicarle despacio a mi
conciencia porqué tengo miedo

y ella entienda que porque te quiero.

domingo, 15 de marzo de 2015




campo abierto, todo es horizonte.
Gira el cielo sobre el niño y una voz desnuda grita, allá a lo lejos.
Gira el mundo en torno al corazón cómplice de tanta derrota.
El niño no sabe dónde y al final la encuentra.
Es la culpa, yace tumbada.
Precisa la docilidad de una conciencia y el niño extendió su mano.
Es la culpa de haber tocado el cuerpo
de una mujer que no conocía, que creyó quererla como la quería.
Una débil voz de auxilio grita.
El niño no escapa, allá a lo lejos, y no olvida.

sábado, 14 de marzo de 2015




ya arrancaste
de raíz la flor de la Caridad
por disfrutar su aroma siempre sola,
al afirmar que ya no brotaría
mi alegría en manos de otra dama,
y pude ver cómo del suelo
ascendían nuevamente lágrimas
hacia tus ojos bondadosos.
O se ha descolgado del débil sustento
fortuna de disfrutar tu amistad.

viernes, 13 de marzo de 2015




29 de agosto de 2014. No soy yo quien ha secado tus lágrimas, tú nunca me has llorado.


I

Tanta conciencia tranquila esta noche 
es un pozo seco un manantial de mentiras
donde tanto lloré he pecado

II

donde quise descubrir el delicado manto
de tu cielo no aprecié tus ropas

III

tras el caminar de tus pies
descalzos / ensordecedor / silencio

a veces valióme el consuelo
de que en alguna parte tú estuvieras llorando

IV

hasta desprestigiar el llanto.

jueves, 12 de marzo de 2015




vengo de un tiempo
donde anduve procurando
amistad con mis recuerdos,
allí lo que dolía era de todos,
donde el pez que se muerde 
la cola siempre come sin hambre.
Vengo de ser el aire que os falta,
víspera de primavera,
olvido de tiempos perdidos.
Tal es ahora mi alegría
que otra vez soy fiel al despertar,
y hasta he logrado
que mis demonios se ganen
la amistad de mis pocos amigos.

martes, 10 de marzo de 2015




I

En los ojos de un niño cabe el mundo.
Un mundo pobre es una mirada de niño triste.


II

Un niño es una nota musical,
y en el bosque de mis juegos preferidos
reconocerás la más hermosa de las partituras.
El cielo es un jardín sin cortar.

sábado, 7 de marzo de 2015




no era yo, ni tú. No éramos nosotros.
Era que probablemente estos fueran mis últimos miedos.
Era mi costumbre de jurar tu nombre a todas las cosas que me importan.
Era la posibilidad de poder ser amigos después del amor.
Era que tú me enseñaste a abrazar primero.
No era yo, ni eras tú. Era vernos en mi casa para llorar.
Éramos así por el dolor de todos.





(Girasoles en estación de servicio. Ediciones en huida. 2015)



por no pedir perdón por haber disfrutado
del doloroso placer de pisar sus jardines
tantas formas de escapar y tanto miedo.
Frente a este silencio apetitoso 
Frente a este intenso sabor a soledad
Frente a este miedo a obtener lo que merezco.
Entended que yo no quise tocar su cuerpo.

jueves, 5 de marzo de 2015




odio el viento
cuando todo lo que
quiere decir es
miedo a no perdonarme
haberte dejado sola.
Algo muy parecido
juega con mi manía
de echarte de menos.
Es largo el tiempo
para olvidarte.



le hablo a tu fotografía y la amo, 
y en ese amor poseo 
todo lo que nunca me diste.

lunes, 2 de marzo de 2015




ahondo en la idea del solo, del solamente solo,
y me sorprendo
mirando a los ojos de las mujeres que anhelan
ser testigos de lo que pudo haber sido.

sábado, 28 de febrero de 2015




bajo el gobierno 
de la mal dictada soledad 
por tu dichosa espada, 
una noche más 
en su secreta soledad a gritos, 
mi corazón desatendido
camina solo
y piensa en ti.

Un corazón
que tan bien creyó
querer a quien le quería.
Amargo color oscuro,
de tanta vana ilusión.

viernes, 27 de febrero de 2015




una niña corre
sujetando a su cintura la alegría.
Ya saben presumir
los gorrioncillos de primavera,
pero yo no soy feliz.

Una angustia me oprime
la boca del estómago,
melancolía de mi carne
culpable y generosa,
pueblecitos de mi cuerpo
abstracto y sin mentira.
Angustia por lo no resuelto.

Muy lejos no me espera nadie.
No tengo quien me espere
en alguna parte
a la que me es imposible acudir,
y me mal alimento de algo parecido
a la más profunda tristeza.

¿Dónde estás hoy?
¿Dónde estás ahora?

Quiero que digas tú
la última palabra.
Quiero ser yo quien sufra.

Que lloren mis ojos
las noches que me restan.

sábado, 21 de febrero de 2015




I
Olvidarte, como se olvida el cariño
en tierra olvidada cuando llueve,
irme sin decir adiós. 
Porque no es tan trágico lo trágico,
porque no estábamos tan solos.

Pero buscar un acantilado
desde donde lanzar mi cuerpo firme
y decidido,
donde cuidar para siempre
al melancólico mar de tus dolores.

II
Vendrá la primavera
con sus pájaros cantores.
Manteniéndome en la idea
de que no pueden ser amigos
quienes vienen del amor,
si yo no estoy contigo,
aunque te siga queriendo,
me habré ido sin decir adiós.

III
Dejadme entonces a solas
con mi pena,
que no es ni será tan grande,
y decidle,
si todavía tengo quien me quiera,
que nunca me gustaron las despedidas,
ni el querer como costumbre.




(Girasoles en estación de servicio. Ediciones en huida. 2015)



la casa en su soledad dolorosa
independientemente de cuántos quieran
acompañarme en el tránsito hacia la búsqueda
de la alegría, que es siempre mentira,
que es siempre inútil arma de defensa, 
falsa esperanza para el madrugador de ojos llorosos.
La casa limpia, despierta desde bien temprano,
donde escribo este poema diciendo
que la vida es una nueva herida
y mi corazón extraño.

viernes, 20 de febrero de 2015




uno despierta y el mundo es joven todavía.
Penetra una luz renovada por la ventana,
y conserva el aire
ese enigmático aroma de lo desconocido.
Vanamente te inclinas hacia el deseo
de que el mundo hoy no sea el mismo.
No estas preparado para otra muerte en las listas,
no estás preparado para el llanto rutinario.
Regresas sobre tus pasos.
Indagas en el sueño preferido
ignorando que también hoy lo encontrarás
en el herido corazón de los hombres.
Quisieras disponer de un vocabulario de auxilio
que pudiera entretejer aún algo de esperanza.
El dolor te presiente, y te sigue
en busca de la deuda que te reclama.

miércoles, 18 de febrero de 2015

POESÍA




vas tallando, grano a grano,
cal o arena,
en tu manera de comportarte 
distinta cada día
frente a mis conflictos,
que es hora de abandonar.
Tú no quieres
lo que yo te ofrezco.
Mientras, el poeta,
altruista dibuja sus límites
en la proa de un barco
que hacia ninguna parte va,
navegando
musicales mares despreocupados,
donde se reunirá
con todos los que salen ilesos.

sábado, 14 de febrero de 2015




sin más intención que descansar
mi cuerpo cansado de quererte, más cansado
de dejarte sola, sonrío al pensar un puente
donde estoy pensando que tal vez ya no le querías.
Ensimismado en un viejo sentimiento de ternura
cuando lo pronunciaba tu boca, en esta noche lluviosa,
de llanto inadvertido cuando todo es a lo lejos,
sé que quiero volver, y que podrás perdonarme
como yo no sabré nunca perdonarme.



estaba contigo, amiga mía, no te dolió el cuchillo en la espalda del poeta. Me gusta pensar que entre la carne y la uña traías este poema la tarde que él descubrió que a otro hombre querías. Recuerdo qué disparate era entonces que le quisieras.

Como yo estaba contigo, pude ver lo que tú veías, hasta que luego fingías estar dormida u ocupabas la mirada con otras tareas menos caprichosas, y entonces yo podía ver cosas con las que en otras circunstancias tú te hubieras emocionado.

Te gustará saber, que mientras hasta el nombre de su pueblo debilitaba sus carnes, se desvanecía su esperanza, y a la velocidad de una lágrima su rostro perdía todos sus gestos elementales, ese muchacho un día fue feliz, sabiendo que otro hombre sabía sostener en sus manos tu alegría.



convoco a los amantes
que vienen al mundo con una venda en los ojos.
Los traigo, teoría del triángulo altivo,
que es frustración y enseñanza obligatoria,
es aquello que aprendí 
de que sólo los pechos ocupados
son conquistados por otras mujeres.
Convoco al alma de las cosas
materialmente desamparadas de amor
y gozo, y preparo mis ojos caprichosos
para el ridículo espectáculo
de tener a quien querer
y, por demasía, o por no saber
adelantarme al tiempo, estar solo.



yo quiero estar en los ojos de los niños
cuando tú te vayas. Ser rocío frío, gota helada.
Decir lluvia y no llegar nunca
a comprender el porqué del agua cuando falta.
Lágrima primera, llorosa infancia, inocente 
no saber porqué tanta infinita soledad del hombre.
Distanciarme, salir de mí, consagrar a tientas el camino
y volver con todas las historias incompletas.
Cuando tú te vayas quiero saber mi cobardía, que huí
antes que tú, y que hay una fuerza
pertinaz y amorosa que me devuelve siempre a ti.
Cuando tú te vayas, que esto yo no lo supere ni llorando.

jueves, 12 de febrero de 2015




disipada la idea de interrumpir 
un entrañable y ensordecedor silencio 
de todas las cosas 
que siempre están del otro lado, 
que me devuelve lo que es mío, 
la obstinada manía de decir tu nombre
cuando todo lo que quisiera esta tarde
es cerrar los ojos y digo amor,
no pensar en mayo ni flores y digo amor,
aprender a olvidarte, engañarme,
y penden de las ramas
del cariño que te tengo, junto
a la última paciencia que te ofrezco,
párpados cansados
que anhelan el placentero sueño
y alegría del corazón,
comprendo bien porqué te quiero,
y busco un lugar
donde pensar en ti no implique
el llanto cotidiano.



si no pueden darme amor denme silencio, 
pues otra vez me he dejado desbocar 
por la mala costumbre de no despedirme 
de la gente que me quiere, de dejarla sola 
cuando más están doliendo sus heridas.

La quiero pero nunca está. La quiero, pero 
así no puedo. Qué falsas maneras de consuelo, 
ningún rostro muestra arrepentimiento como 
el mío en el momento de emprender la huida.
Callen mi boca, átenla fuerte, denle veneno.

miércoles, 11 de febrero de 2015




respecto a la liberación
de la labor que desempeño en el triángulo altivo
que esté yo aquí cuando te vayas
o afuera esperando
bajo el necesario poema de las carencias
Obligatoriamente florecido
Quiero construir murallas
Levantar
mis derribadas paredes emocionales
para que verse pueda
a través de un alma
que por amor se cura y regenera
Sólo por anular las distancias
Nueve de febrero
Estaré aquí cuando te vayas
para que no estés nunca sola.

lunes, 9 de febrero de 2015




viste carne morena y trenza de tierras lejanas, su mirada es lucha y fuego en el horizonte y sus huesos, la amorosa delgadez de quien ayuna por el gozo de ver comer al menor de sus hermanos. Con su sonrisa gitana, también ella lleva un destino, un tiempo que cumplir, y dejando atrás el duro asiento donde sólo ella sabe qué esperaba, ya parece que tiene que irse. Apenas una melódica marcha al caminar de sus pies tempranos debería bastarme para hacer justicia a una niña como ella.
Ciudad Real, estación de autobuses, diez y cuarto de la mañana, lunes. Yo, que la miraba, que de ella no necesito despedida estoy aquí por generosidad, vine en ayunas y estoy débil. Se han apropiado de dos tubos de mi cansada sangre y he perdido el hilo de este poema.

sábado, 31 de enero de 2015




esta es mi voz, mi voz 
como infortunio, esperanzada voz 
en que la enfermedad entienda 
de quereres, hacia tus manos extendidas, 
para que la sostengas y la guardes, 
callada
como la nostalgia, a pasos redentores,
voz como luz de cada día,
silenciada como evidencia.

sábado, 24 de enero de 2015

NIÑANGO




A Lola Sánchez Rozas



se han mojado 
los ojos
antes del llanto


          llora el llanto sin sus ojos


cuando mis ojos.

viernes, 23 de enero de 2015




me conviene callar, estar herido. 
Hace tiempo que no temo 
obtener lo que merezco.
Deja que me esconda 
en un silencio apetitoso,
en un intenso y siempre
intempestivo sabor a soledad
como manera de escape,
como absurda arma de defensa
y mírame, abrígame otra vez,
con las muñecas extendidas
mírame otra vez, la última vez,
y ve cómo presumo que te quiero.

miércoles, 21 de enero de 2015




no es tiempo de decir mi tormento.
Amanece y al otro lado del cristal
el pensamiento es gris y los huesos húmedos,
pero a diferencia de los días iguales
valía aquí la dicha y la constancia 
de lo callado, la importancia de mi silencio.
La mujer que esconde esa canción
desconocida en el fondo de su alma
tiene una herida, dos, si la he dejado sola.
Yo, que hubiera dado siempre lo que tenía
por ser una niña que se escapa,
sé que no es tiempo de decir mi tormento.

sábado, 17 de enero de 2015




golondrina sola
de invierno en una rama
entre los pinos musculares
de mi cuerpo no te vayas,
vasto jardín de la espera 
no te mueras, que el insensato
adolescente es peligroso,
y es el espejo que rompe mi carne.

Cuánto daría él a propósito
de salvarla. Cuánto daría por ella
dime, cuánto a propósito
de curar sus heridas
que todas mis cuerdas son cortas,
que hacia la puerta de su casa
mi voluntad declinada
preparada al desamparo vaga
y, siempre nocturna, ya
ni su gato nocturno me consuela,
no valgo nada.

viernes, 16 de enero de 2015




sueñan sus dos ojos tristes
que la vida es lugar oscuro, pozo sin fondo,
y porque está solo, teme la profecía.
En su soledad, párpados cerrados
sueña que una pena inmensa le hace poeta. 
Nadie viene a curar la flor de su herida.
Sueña que necesita una mujer
que recoger quiera lo que él le entrega,
teniendo tan poco que ofrecer, sueña.
Sueña un cristal callado, un balcón
florido, sueña la noche con su silencio
y espejo que romper la carne no pudiera.
Al despertar, encuentra que lo que
le perturbaba, no es más que la raíz
misma, luz del día, un comienzo.

lunes, 12 de enero de 2015




has dado la espalda
a lo que no te pertenecía,
lo que nunca hubo de incumbirte.
Alguien que siempre tiene los ojos
cansados te guía. Sabe 
que nada es más rápido que el viento,
nada más frío
que rosa que el viento helado corta.
Ropa, zapatos nuevos.
Costumbres y manías.
Después de un intento fallido
ya no besas mis párpados cerrados.
Ya no beso yo tu entraña
y su nombre de santo.
También nos fuimos, cuando irse
desolado y con los ojos
enrabietados sólo era un mal deseo
o un anhelo inoportuno.