jueves, 26 de octubre de 2017
los primeros días
después de aquello que me adoleciera
el sueño se antojaba rápido, y casi siempre
me era interrumpido por cualquier
pequeño cambio de dirección
en los inestables vientos de las calamidades.
Yo ya no encontraba esas pequeñas alegrías
en el vivir porque había quedado
blando como la raíz, y por entonces la humedad
de los huesos me había llegado ya
a la parte con que se honra el cuidado
de familia y amigos. Detenerme cada despertar
y dedicar el tiempo a hacer memoria
-¿habría tocado hoy sueño bonito?- era un lujo
que no podía permitirme. El día de los muertos
estaba cerca y si algo me distinguía,
esforzándome en mantenerme lejos de aquellos,
era mi insaciable capacidad
para hurgar en lo que ya estaba vacío.
jueves, 19 de octubre de 2017
La altura del tejado
determinaría lo que de este bando
están dispuestos a hacer por mí,
por eso no miraba atrás en el vacío,
no soy muy dado a la compasión de los demás.
Los pies descalzos antes de subir / recuerdo
que estaban fríos y dolían. Recuerdo que los amigos
de la familia hincaban en mis carnes
sus resentimientos poderosos
y en esa sonrisa fingida encontraban la manera
de darme el ánimo del que todo suicidio es digno.
Eché un vistazo y callé -¿por simple comodidad?-
el dolor que como perros que pierden a su cría
los que son como yo llevaban en los ojos. Tenía
tanto sueño que de tanto imaginar me dolían
los miembros cansados de las mujeres que se ven
en la obligación de luchar por lo que siempre
nos ha parecido justo, pero en la familia
de las altas expectativas siempre hay un precipicio
al que asomarse y sentir el entusiasmo del salto,
antes de seguir, morir sin terminar, rendirse.
Y en esta casa soñar siempre ha sido
cosa de desocupados.
lunes, 14 de agosto de 2017
papá llama por teléfono a mamá
para preguntar por su hijo muerto.
Decenas, centenas, miles de personas
acaso oprimidas por un sistema que
hace creer que en cuanto a capacidad
de escupir el odio y la enemistad
todos somos iguales, que inunda nuestros
hogares de miedo y podredumbre, demostrando
que todas las cosas están compuestas
-¿y si no fuera así?- de dos polos, hacen brotar
la primera semilla de esperanza y esta llega
hasta la cama de hijo muerto, sueña con ellas
y las llama amigos. Mamá responde con una voz
gastada, se aprecia el cansancio de buscar
respuestas a las repentinas preguntas
de papá, pero es lunes a la mañana y aunque
al otro lado del teléfono nadie apreciará
el movimiento de unas manos que pase lo que
pase siempre estarán para amar, para que hijo
muerto no despierte todavía, mamá abre
la puerta del cuarto, muy despacio y, tras un
rápido vistazo, vuelve a cerrarla y respira:
un día más nadie como ella para ganar esta guerra.
martes, 1 de agosto de 2017
las salamanquesas son
distintas, cuando pierden pierden.
Algo había sucedido en aquella
casa de campo y durante mucho
tiempo las salamanquesas prefirieron
esa estrechez entre la parte de atrás
de la persiana y el cristal
de la ventana. Después del cortejo
al macho una salamanquesa advierte
el inminente final de la vida: —¿y si
todos los finales mienten?
La esperanza de la salamanquesa
se basa en aferrarse a que cuando
se apaguen todas las luces, la pared
rugosa avance y crezca, Gemma
regrese a su pueblo siempre por
última vez, ningún demonio, ningún
ángel, y que no quede en los cuadernos
de los poetas un resquicio abierto
a la salvación.
así la luna está muy fea
dije quién es toda esta gente
dónde está mi pueblo su luna
perfecta ¿te irás pronto?
aún tengo más preguntas
¿has visto al poeta? ¿te gusta
esta camisa? ¿de veras no
prefieres la luna cuando
está vacía? ¿vas a quedarte?
¿sabrías hacerme el favor
de ahogar mis demonios
en tu vaso de agua?
diré animales acuáticos
que se querían, que entre las sombras
indefensas que la luna manipulaba
adelfas en la tierra buscaban quererse
y ninguna flor estaba seca, las niñas
mandaban a paseo primeras opciones
eligiendo su juego, y pedían a papá
un rinconcito donde leer a solas
el trágico destino
de las mujeres sabias de Molière.
Apenas había llovido en unos días,
tú tenías que volver a tu ciudad
y a las puertas del pequeño teatro
animales domésticos asomaban
sus diminutas cabezas de niño tonto
sobre los campos secos de trigo.
trazos asimétricos serán expuestos
a docenas en galerías donde viejos visitantes
del arte verdadero expulsan un olor a cuerpo
arrepentido de decir lo que vale y lo que no
sin obtener méritos ni medallas, y sus hijos,
a edades muy tempranas, abandonarán la vida
con sus propios cuchillos y hondos precipicios
elaborados con sus propias manos. -Lagunas
de indiferencia carcomerán nuestros huesos.
Después de haber trabajado duro, el esfuerzo
no siempre da su fruto. Muerto el poeta
se acabó la rabia. Y el único niño, el más cobarde,
huérfano, sacudirá sus pantalones recién lavados
ante el nuevo panorama de artistas jóvenes, -arte
conceptual esto de la nueva muerte- y tras una tarde
en el museo volverá a casa, solo, y antes de
releer sus notas, incluso antes de hacer balance
de cuánto de lo que ha dicho es lo que quería
decir, dormirá con la tranquilidad del que es amado
por lo cerca que está de parecerse a los demás.
el canto agudo del saltamontes común
los atardeceres de verano me invita a apagar
el televisor, a acercarme a la puerta de la casa
y arrimar el oído, ahí permanezco largo rato
en silencio, sólo escuchando el reclamo
a la hembra. Enseguida intuyo que debe estar
posado en la varilla de la cortina
e inmediatamente invoca mi infancia. Algunos
dirán que ni fue tan dura ni queda tan lejana.
esta noche entró
el verano por el tejado
acristalado del patio.
el verano por el tejado
acristalado del patio.
Estaban todas mis ventanas
abiertas y entró por el tejado.
abiertas y entró por el tejado.
Me hizo pensar en el amor
que siempre busca el recoveco
minúsculo, ¿tal vez por el
sudor incómodo, por no haber
sido capaz en veinte y ocho
años de mostrar mi cuerpo
desnudo en una piscina
pública?
que siempre busca el recoveco
minúsculo, ¿tal vez por el
sudor incómodo, por no haber
sido capaz en veinte y ocho
años de mostrar mi cuerpo
desnudo en una piscina
pública?
estás esperando que se ponga el sol,
siempre la misma fotografía, aprende de tus errores,
estás esperando la salamanquesa, llegará
desde la parte de atrás de la persiana, las dos arañas
en la escala de tú a tú, cerveza caliente, ninguna mujer,
es más lo que no dijiste que lo que dijiste,
estás esperando la hora justa para regar el jardín,
no tienes miedo, no lo tengas, lo tienes todo,
y qué decir de la chicharra, de su cantarte a la cara
lo que te quedó por aprender,
estás esperando a mañana, cuando venga el poema,
has hablado con Rosa, hacía tiempo que no la veías,
nadie sabe el cristal sucio, ni la perdiz disecada,
que a Carmen le gustan mucho más los amaneceres
y extraña los cielos de su tierra,
estás esperando una estatua.
martes, 13 de junio de 2017
un sueño dentro de otro sueño.
Un sólo accidente. Las mismas pérdidas.
Los mismos daños, y siempre para todos
el peor de todos los despertares: la misma
mirada sucia, engendrando muerte o
futuro en vano, depositando basura en otros
ojos, sacando a pasear otros corazones
para después perderlos de vista. Igual cantamos
que nos echamos a perder, y es hermoso
mantenernos en la idea de que no pueden ser
amigos quienes vienen del amor
/ hasta que te caes y dices no, me he echado
para verte desde abajo, más nueva y limpia,
como éramos, cuando decías cosas bonitas de
mi poesía y yo te creía porque merecía la pena
creerte
/ hasta que la abuela secaba tus ojos llorosos
de inatención y falta de apetito
ella sí sabía que todo era un mal sueño, según
se interprete, y lo difícil era intentar comprender
ella sí sabía que el conductor del autobús lleno
siempre de niños inocentes se descuidaba siempre
por el gusto de crecer como víctima,
/ y qué de cosas preciosas podían suceder
en ese inolvidable instante de la merienda.
Un sólo accidente. Las mismas pérdidas.
Los mismos daños, y siempre para todos
el peor de todos los despertares: la misma
mirada sucia, engendrando muerte o
futuro en vano, depositando basura en otros
ojos, sacando a pasear otros corazones
para después perderlos de vista. Igual cantamos
que nos echamos a perder, y es hermoso
mantenernos en la idea de que no pueden ser
amigos quienes vienen del amor
/ hasta que te caes y dices no, me he echado
para verte desde abajo, más nueva y limpia,
como éramos, cuando decías cosas bonitas de
mi poesía y yo te creía porque merecía la pena
creerte
/ hasta que la abuela secaba tus ojos llorosos
de inatención y falta de apetito
ella sí sabía que todo era un mal sueño, según
se interprete, y lo difícil era intentar comprender
ella sí sabía que el conductor del autobús lleno
siempre de niños inocentes se descuidaba siempre
por el gusto de crecer como víctima,
/ y qué de cosas preciosas podían suceder
en ese inolvidable instante de la merienda.
martes, 9 de mayo de 2017
antes de no existir. Antes de hacer
como que existía ya se reía de nosotros:
pero hazlo con cuidado, decía, y se le
llenaba la boca de ese ininteligible
hazlo con cuidado. Nunca supimos
qué quería decir. Sólo un sabor amargo
en nuestros labios malacostumbrados
nos recuerda a diario que nunca existió,
súplica a súplica, derrota tras derrota.
lo bonito de las mañanas
lluviosas no es ese raro/siempre
por descubrir precioso comportamiento
que manifiestan los cuerpos cuando
se quedan a solas con el sonido de la lluvia
que los buenos recuerdos derraman
con la destreza pertinente sobre las losas
del patio, lo realmente bonito es la posibilidad
de hacer feliz a alguien, saber que puedes ser
el motivo de la inminente sonrisa de Gemma.
Pero de repente cuántas vueltas damos
sobre nosotros mismos, amable confianza
que tenemos en el otro. Cuántas veces
volveremos a pedir perdón por las cosas
más insignificantes, nimias, insustancialmente
pequeñas, por no incidir en el enredo,
cansados de regresar sobre nuestros pasos.
el olvidado por todos. La vida
en el agujero no es tan triste como
podáis pensar. Habéis hecho
de la costumbre poema como sueño
recurrente. Me llamarán victimista
y qué me importa / si no entiendo
a la mujer que amo y no puedo
ayudarla. Todo lo que quiero
se ha convertido en un sueño malo,
tantos pasos en falso, tanto
mal escribir lo que me duele.
Habéis huido. Animales negros.
arrepentido
/de tanta vida de tanto haber
visto a mamá que llora y pide perdón
por estar contigo hasta el final
que nadie quiere tanta pena
que la mujer que amas
marcha de manos de un hombre
inexistente y con la frente alta
como la poesía / arrepentido
infiel y enfermo de sí mismo
y de animales muertos pero
sonríe, no sabe porqué escribe
poemas tan malos ni porqué
sonríe.
miércoles, 29 de marzo de 2017
lunes, 13 de marzo de 2017
ser, ya no la mentira
sino el ruido de la mentira,
cara descubierta, frío en la playa;
soledad en el único camping de tu vida,
canciones extranjeras, colores
de otras escalas, alcoholes de otras fiestas.
Ser como la música de Lázaro,
como ese poema electrónicamente
clavado a media espalda / esta noche
en que todo lo que quieres decir
es amor y dices miedo.
miércoles, 1 de marzo de 2017
lunes, 27 de febrero de 2017
el cielo continúa ahí,
la poesía abandonada
a la mano de dios inexistente,
pero el techo no se ha derrumbado.
Las farolas aguantan
encendidas, la alberca del abuelo,
las manos de la madre, sostienen
un puñado de cerezas
y entro en la ciudad, donde sigo
recordando la niñez como un cuchillo
de plata incapaz, por naturaleza,
de comprender tanta fascinación
por las baldosas del pasillo.
viernes, 10 de febrero de 2017
así sentado
me recuerdas a los cristales de las iglesias.
Parece que la sensación de ahogo haya quedado en nada
y el color sombrío de tus mejillas es ahora un repertorio
de demostraciones claras de que se puede volver a nacer.
Así recostado contra el cabecero de la cama, como
el que sale victorioso de una guerra a la que no ha acudido
por su propio pie, eres pan para el hambre de los jóvenes
y nunca ejemplo de valentía.
miércoles, 8 de febrero de 2017
cuanto menor era la distancia
más dolían los engranajes de la máquina.
El niño jugaba con el dinero de papá
mientras llamaba papá al mejor amigo
de la familia. Adentro el estornino negro
agazapado al calor del brasero
apocadamente a los pies de la abuela
reza para que termine el baile. Y afuera
mucha vergüenza y mucha nieve.
Algunos árboles, el caldo frío.
Ninguna mujer. Ningún paseo.
miércoles, 25 de enero de 2017
cuatro noches después
mamá y yo estábamos fumando un cigarrillo en la calle
y mamá vio una estrella fugaz, desde entonces no he vuelto
a pedir un deseo. Esa misma noche pude ver pasar
varias horas en el reloj y en lo poco que logré dormir soñé
que estábamos en una feria. Y vimos volar una atracción
por el aire víctima de las despedidas sin adiós y de no saber
aceptar que eres feliz en los brazos de otro hombre.
viernes, 20 de enero de 2017
¿Aceptar que ama a otro?
Ha nevado durante toda la noche
y yo preferiría ser esa nieve
que sólo naturalmente va a desaparecer.
Muerto como la nieve
qué fácil sería tener esperanza.
Los muertos no lloran. Lloraría
mi madre cuando me viera apenas
charco de agua fría. En la montaña
más cercana ella me lo ha dicho:
amo a ese hombre. Todo estaba blanco
como los pasillos blancos y largos
de la fatídica primera planta.
Los niños que no tendremos
han pasado la noche en vela
esperando la mañana en que poder
salir a jugar.
Ha nevado durante toda la noche
y yo preferiría ser esa nieve
que sólo naturalmente va a desaparecer.
Muerto como la nieve
qué fácil sería tener esperanza.
Los muertos no lloran. Lloraría
mi madre cuando me viera apenas
charco de agua fría. En la montaña
más cercana ella me lo ha dicho:
amo a ese hombre. Todo estaba blanco
como los pasillos blancos y largos
de la fatídica primera planta.
Los niños que no tendremos
han pasado la noche en vela
esperando la mañana en que poder
salir a jugar.
sábado, 14 de enero de 2017
domingo, 8 de enero de 2017
flotar como el perfecto loto,
después de todo, y después de tanto.
Deleite de depredadores acuáticos,
defender tu postura: ser, pero muy lejos
de un agradable aroma, orgullo
de constituir una parte fundamental
para la subsistencia de la especie.
Y no ser, al fin al cabo, otra cosa
que hambre violenta.
sábado, 7 de enero de 2017
hasta ayer mismo
-¿o era hasta hoy?
lo sabía todo de vosotros,
hasta que el cuchillo dijo
guarda como yo silencio,
entonces callé las coordenadas exactas
mi cuerpo tendido en una cama
ajena, en una casa como un hospital,
haciendo que os estaba olvidando,
en cientos de noches que lloré
lo perdido nunca mío
-otros lo llamarían anhelos-
el silencio, claramente el silencio
pero sobretodo el agujero,
la enfermedad del bondadoso.
Hasta ayer mismo -o fue
mucho antes?- borde de la mentira
yo tenía amigos, familia,
un amor como una esperanza.
lunes, 19 de diciembre de 2016
has caído al pozo,
miras mucho hacia arriba, no ves la luz.
No llegan los brazos salvadores
y la voz no te alcanza. Bastaría
con aflojar la soga que te oprime la garganta,
a veces nos dañamos más
con ese afán por mantener los ojos cerrados
que si de pronto los abriéramos
y enfrentáramos por lo que es, la linea del horizonte.
miras mucho hacia arriba, no ves la luz.
No llegan los brazos salvadores
y la voz no te alcanza. Bastaría
con aflojar la soga que te oprime la garganta,
a veces nos dañamos más
con ese afán por mantener los ojos cerrados
que si de pronto los abriéramos
y enfrentáramos por lo que es, la linea del horizonte.
Has caído al pozo y tienes pensamientos de río.
Quieres estar muerto como el río. Buscas el poema.
Quieres estar muerto como el río. Buscas el poema.
Cada vez que pides perdón estás intentando
justificarte, si vas a explicarlo todo todas las veces
entonces lo que estás haciendo no vale para nada.
Te desvives por morir, y aunque
están podridos los cristales de todas las ventanas,
todavía suspiras y sabes que ese suspiro
es el animal doméstico de la esperanza.
justificarte, si vas a explicarlo todo todas las veces
entonces lo que estás haciendo no vale para nada.
Te desvives por morir, y aunque
están podridos los cristales de todas las ventanas,
todavía suspiras y sabes que ese suspiro
es el animal doméstico de la esperanza.
Soy yo, el cobarde,
el que no lucha por la mujer que ama.
el que no lucha por la mujer que ama.
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